—¿Qué haríamos si nos descubrieran? —preguntó ella una noche, mientras se desprendía de sus enaguas.
Allí, en el baile de sus caderas, la pulga aprendió que el adulterio no es más que el intento del cuerpo de recordarle al corazón que aún late. Y que el único pecado verdadero es aburrirse. memorias de una pulga tomo 2
Fin del fragmento del Tomo 2 de Memorias de una Pulga . —¿Qué haríamos si nos descubrieran
—El pecado no está en la obra, sino en la intención. Si tú me limpias la frente con tus dedos... ¿eso es acaso lujuria? en el baile de sus caderas