Avanzaron por pasillos alfombrados de polvo, esquivando armaduras que crujían solas. De pronto, una voz grave retumbó:

—El Corazón de Ébano —respondió Sofía, desafiante—. Para salvar el hospital.

Tres meses después, el hospital reabrió. En la puerta principal pusieron una placa que decía: "En memoria de Elara, y en honor a dos pequeños intrusos que entraron en un castillo y encontraron un corazón que aún latía".

Los niños lo miraron en silencio.

—¿Intrusos? Hacía veinte años que nadie se molestaba en entrar aquí. ¿Qué buscan? ¿Tesoros? ¿Fantasmas?

Intrusos En El Castillo -

Avanzaron por pasillos alfombrados de polvo, esquivando armaduras que crujían solas. De pronto, una voz grave retumbó:

—El Corazón de Ébano —respondió Sofía, desafiante—. Para salvar el hospital. Intrusos en el castillo

Tres meses después, el hospital reabrió. En la puerta principal pusieron una placa que decía: "En memoria de Elara, y en honor a dos pequeños intrusos que entraron en un castillo y encontraron un corazón que aún latía". Avanzaron por pasillos alfombrados de polvo

Los niños lo miraron en silencio.

—¿Intrusos? Hacía veinte años que nadie se molestaba en entrar aquí. ¿Qué buscan? ¿Tesoros? ¿Fantasmas? Intrusos en el castillo