Mi abuelo decÃa que Colombia no se recorre con los pies, sino con la memoria. Yo, de niño, no lo entendÃa. Para mÃ, el paÃs era el olor a café en su taza de metal, el vaivén de la hamaca en las tardes calurosas del Tolima, y su mano callosa señalando los pueblos en un mapa viejo.
Ahora que él no está, recorro Colombia con sus cuentos. Y cuando alguien me pregunta quién soy, respondo: "Colombia, mi abuelo y yo". Colombia Mi Abuelo Y Yo Pdf
—Aquà nació tu bisabuela —decÃa, tocando un punto diminuto cerca de Ibagué. Mi abuelo decÃa que Colombia no se recorre
Cada mancha amarilla en el papel era una historia. Cada rÃo dibujado, un viaje. Con él aprendà que Colombia es un paÃs que se narra: que la Sierra Nevada tiene voces antiguas, que el rÃo Magdalena es una herida y un camino, y que el cóndor no vuela sobre Bogotá sino sobre el orgullo de los que se quedan. Ahora que él no está, recorro Colombia con sus cuentos